He podido apreciarte desde las alturas, mientras me alejaba de ti.
Queda mi corazón con los recuerdos tuyos.
No hay fronteras, ni mundos que de ti me hagas olvidar.
Te llevo por donde voy.
Eres una mezcla de sentimientos.
Eres fuego, aire, niebla, primavera, verano, invierno, mí noche, mí día.
Eres lo que irradia vida en todas las estaciones.
Te busco y te encuentro siempre que de ti necesito.
Me regalaste días iluminados y
noches inolvidables de estrellas fugaces.
En tus valles, cercada de misterio y magia, encontré paz y refugio.
Después de ti, seguiré feliz por los caminos de la vida.
Por dentro ardes en llamas, como los corazones de los amantes apasionados.
Duerme tu sueño tranquilo y no te apresures en despertar.
Muy pronto nos volveremos a ver.
Mi teide,
Mi echeide.
(ElenGoetten)